Nombre oficial: República de Turquía

Superficie: 779.452 km²
Población: 68.000.000 habitantes
Densidad: 87 h/km²

Idioma oficial: turco
Religiones: musulmanes (99%), otros (1%)

Capital: Ankara

Ciudades principales: Estambul, Ankara, Esmirna, Adana, Bursa, Gaziantep, Antalya, Konya, Kocaeli, Trabzon.
Moneda: lira turca

Forma política: República presidencialista. Democracia desde 1946.
División administrativa: 81 provincias
Algunas organizaciones a las que pertenece: ONU, Consejo de Europa, OCDE, OTAN, Cooperación Económica del Mar Negro, OCE

Hora oficial: GMT +2 horas (normal), +3 (verano)
Fiesta nacional: 29 Oct., día de la República – 23 Abril, día de los niños.
Gentilicio: Turco

República situada a caballo entre Europa oriental y Asia occidental, entre las que se reparte su territorio. Está comprendida entre los 36° y los 42° de latitud norte y los 26° y 45° de longitud este. Limita al noroeste con Bulgaria, al norte con el mar Negro, al nordeste con Georgia y Armenia, al este con Irán, al sudeste con Irak, al sur con Siria y el mar Mediterráneo, y al oeste con el mar Egeo y Grecia.

   

Breve ojeada al país

La tierra que los turcos han venido trabajando se extiende desde los Balcanes en el oeste, al Cáucaso en el este, y deste el Mar Negro en el norte, al Mar Mediterráneo en el sur. Con una extensión igual a la de Francia y la antigua Alemania Occidental juntas, Turquía es el primer país de Europa en extensión, supone casi el doble que la de California.

Paisaje
El país, de clima templado, tiene una variedad infinita de paisajes que abarca desde las planicies costeras hasta los pastos de alta montaña, desde los bosques de cedros a las estepas de infinitos horizontes. Su diversidad botánica es una de las más ricas del mundo, albergando más de 10.000 especies de plantas, de las que 3.000 son endémicas de Turquía. Existen más especies en la región de Estambul que en el conjunto de la Gran Bretaña. Bañada por cuatro mares, sus 8.052 kilómetros de costas contienen algunas de las playas mejor conservadas del Egeo y del Mediterráneo. Es un destino en auge para excursionistas, atraídos por sus montañas de cumbres nevadas, entre las que destaca el majestuoso Agri Dagi, que se yergue a una altura de 5.402 metros sobre el niver del mar.

Es un país de ríos: el Tigris y el Éufrates nacen en Turquía. Turquía tiene una gran variedad de climas. El sudeste es seco, mientras que la región del Mar Negro está envuelta en un manto de niebla; las regiones de los mares Mediterráneo y Egeo tienen inviernos templados, mientras que la región montañosa del este está cubierta de nieve y conoce fríos rigurosos durante meses. En general, los veranos en Turquía son largos, calurosos y sin lluvia, mientras que los inviernos traen nieve y lluvia.

Agricultura
Hay abundante agua para las huertas, campos de cereales y embalses, y un sol generoso para las vides y los bañistas. Esta variedad significa que en Turquía crecen una amplísima diversidad de cultivos. Es uno de los principales productores mundiales de avellanas y pistachos, de tabaco y uvas pasas, de frutas y verduras.

La esquina nordesta de Turquía, la región de Mármara, incluye la Tracia Oriental, que se extiende desde Edirne hasta Estambul. Es una región de terrenos ondulados cubiertos por pastizales y girasoles, siendo la agricultura, la pesca y la industria ligera la principal ocupación de sus habitantes. Al sur de esta región, cruzando el Mar de Mármara, se extiende una tierra agrícola de excelente calidad en la que crecen generosamente la vid y el olivo, y los productos, hortifrutícolas. La pesca, la minería, y la elaboración de caldos son importantas actividades de esta zona, siendo Bursa (2 millones de habitantes) un importante centro de industrias agroalimentarias y automovilística.

Estambul, con una población de más de 12 millones de habitantas, es la ciudad más importante de Turquía, su principal puerta al mar y el centro de las finanzas y el comercio. Los estrechos de los Bósforos (Bogazici) y los Dardanelos (Canakkale Bogazı) son cursos de agua de importancia estrátegica que comunican el el Egeo y el Mediterráneo con el Mar de Mármara y el Mar Negro. Turquía supervisa el paso de las embarcaciones, incluyendo las procedentas de puertos de Rusia abiertos al tráfico todo el año, a través de estos estrechos, con rumbo a aguas más cálidas del Egeo y del Mediterráneo.

Izmir (3.1 millones de habitantes) es la ciudad más importante de la región del Egeo, una tierra de planicies feraces y valles fluviales, con algunas colinas y montañas. El olivo, la higuera, la vid, el girasol, el tabaco y otros cultivos agrícolas crecen aquí generosamente, existiendo asimismo una importante base industrial. Su bello paisaje, sus monumentos históricos bien conservados, sus maravillosas playas y sus aguas cristalinas atraen a turistas de todas las partes del mundo.

Los Montes Tauro, que constituyen la columna vertebral de la Región Mediterránea de Turquía, se precipitan sobre la Costa Turquesa, que se extiende desde el puerto deportivo de Marmaris, en su extremo oeste, hasta la industrial, agrícola y comarcial ciudad de Adana, en el este, pasando por la pujante ciudad de Antalya. Es una zona en la que predominan los cultivos de algodón de cereales, verduras, piñas y plátanos, y es conocida por sus bosques. Se ha convertido en uno de los principales centros turísticos de Turquía, siendo un gran atractivo para los amantes de la playa, la navegación, la caza y el excursionismo, así como para aquellos que deseen visitar sus numerosas ciudades históricas y yacimientos arqueológicos.

Anatolia Central, el corazón de la República de Turquía, es una altiplanicie (800 metros de altitud) surcada por cadenas montañosas, caudalosos ríos, y lagos salados y de agua dulce. El terreno es excelente para el cultivo del trigo, algodón y melones, así como para pastos para el ganado bovino, vacuno y caballar. En primavera, sus suaves colinas se cubren de un tapiz de flores silvestres.

Ankara (3.7 millones de habitantes), la capital de Turquía, es una moderna ciudad levantada en el emplazamiento de la antigua ciudad romana de Angora.

La Costa del Mar Negro se extiende a lo largo de más de 1.600 kilometrós de promontorios y cadenas montañosas, con corrientes rápidas que se precipitan por escarpados valles. Esta fértil región costera recibe abundantes precipitaciones y es conocida por sus cultivos de ciruelos, avellanos, tabaco y té, así como por sus productos lácteos. Es un paisaje ideal para el excursionista, y está salpicado de monumentos históricos ocultos en las guaridas de sus montañas.

Anatolia Sudoriental es una región calurosa y árida, apta para los cultivos de regadío y el pastoreo del ganado lanar, y en donde se explotan y exploran yacimientos de petróleo. El cultivo del pistacho es una de las principales actividades agrícolas. Los ríos Tigris y Éufrates nacen en Turquía oriental y serpentean la Región Sudoriental. El Proyecto de Anatolia Sudoriental, un sistema de presas, embalses, plantas de energía hidroeléctrica y canales de irrigación con un presupuesto de 32.000 millones de dólares USA, es el motor de la economía de la región, y hará posible la puesta en cultivo de regadío de una extensión similar a la de Irlanda, con lo que crecerá considerablemente la producción agrícola de un país que es ya uno de los pocos del mundo netamente montañosa, de bajas temperaturas y una pluviosidad media. La agricultura es aquí más exigente, y el agricultor se dedica al cultivo de cereales y al pastoreo del ganado lanar.

El turismo es aquí un atractivo en auge por la belleza y serenidad alpina de la región.
En una palabra, Turquía es un destino para todos los gustos y en todas las estaciones.

Construyendo el Sudeste
82.900 km2 y 32.000 millones de dólares – estas son las frías estadísticas del proyecto de desarrollo más ambicioso que está actualmente llevándose a cabo en Europa y Asia. El Proyecto de Anatolia Sudoriental, comúnmente conocido por las siglas GAP (Güneydoğu Anadolu Projesi), tiene como objetivo el poner las remotas y a menudo áridas provincias del sudeste de Turquía a los niveles de prosperidad que se disfrutan en otras partes del país. Puesto en marcha a principios de los ochenta, el GAP utiliza las aguas de los grandes ríos, Eufrates y Tigris, para regar las planicies de Mesopotamia. Cuando se haya concluido la consrucciónde las 22 presas y los canales de irrigación en el año 2010, se habrá incrementado en un 50% la supertificie de tierras de regadío del país. En total, una extensión igual al conjunto de la superficie de los países del Benelux, y se espera que la región se convierta en un exportador neto de productos tales como algodón, maíz, cebada, garbanzos, lentejas, maní, soja y fruta -un cambio radical en su anterior dependencia de los productos de otras regiones. En la actualidad ya se ha concluido el principal canal que llega a los Llanos de Harran y el paisaje ha empezado a perder parte de su aspereza.

El segundo componente en importancia del GAP son las plantas de energía hidroeléctrica (HEPPs). La mayor de éstas se encuentra en la gigantesca Presa de Atatürk, la sexta más grande del mundo, que, juntamente con otros proyectos concluidos en 1998, han posibilitado que Turquía haya duplicado su producción de energía hidroeléctria. En el año 2005, cuando las 19 centrales HEPPs estén en funcionamiento, la capacidad de generación de energía eléctria de Turquía habrá aumentado en 12.098 MW, casi el doble de la actual producción de energía eléctrica. El proyecto afecta total a parcialmente a las provincias de Adiyaman, Batman, Diyarbakır, Gaziantep, Mardin, Siirt, Şanlıurfa y Şırnak. Encontrándose las obras actualmente en su ecuador, el objetivo global del GAP no es meramente el potenciar los niveles de ingreso en la región, sino subir el nivel general de vida en lo que es hoy en día la zona más remota de Turquía, mediante inversiones afines –en la industria, el transporte, el turismo, las telecomunicaciones, la sanidad, la educación, las infraestructuras y la vivienda rurales y urbanas. Es uno de los proyectos más ambiciosos de Europa, que se está llevando a cabo por constructores turcos y financiado con sus propios recursos.

Aliado del Oeste
Hace tres genereciones, Atatürk orientó Turquía hacia Occidente. Este compromiso se ha materializado en la solicitud de adhesión a la UE como miembro de pleno derecho. A lo largo de 30 años, Turquía ha sido miembro asociado de la Unión Europea (y de los órganos que le precedieron), reduciendo los aranceles y abriendo a Europa las fronteras del país. Desde 1996, Turquía y la UE están vinculadas por una unión aduanera, lo que significa que los empresarios europeos tienen acceso al mercado de Turquía de más de 60 millones de consumidores, sin pagar aranceles. Los industriales turcos han respondido bien, mejorando sus procesos de fabricación para competir con los productos importados, y el consumidor turco se ha beneficado de una oferta más diversa de productos de primera calidad. Hoy, Turquía es el séptimo socio comercial más importante de Europa, mientras que Europa es el principal socio comercial de Turquía, cuyo mercado absorbe alrededor de la mitad de su comercio. Es asimismo el principal origen de la inversión exterior en Turquía.

La repúplica que fundó Atatürk y que sus sucesores en la presidencia configuraron, es radicalmente distinta de la sociedad imperial del Imperio Otomano. Si bien se ha puesto todo el empeño en preservar los monumentos de su legado histórico, la Turquía moderna ha mirado hacia Europa y los Estados Unidos para inspirarse en los principios de la democracia y la economía.

Democracia en Turquía
Turquía es una democracia parlamentaria. La Constitución turca dispone que la República de Turquía es un estado democrático, laico, social y de derecho, y respetuoso de los derechos humanos y las libertades fundamentales. El poder legislativo reside en la Gran Asamblea Nacional de Turquía (TBMM), compuesta por 550 diputados elegidos para una legislatura de cinco años con los votos de los ciudadanos turcos mayores de 18 años. La mujer turca conquistó su derecho al voto en 1934, mucho antes que las mujeres de otros países europeos. El presidente y el primer ministro se dividen las funciones de forma semejante al sistema de gobierno francés. El presidente turco es el jefe del estado, pero tiene también importantes competencias gubernamentales. Es el comandante en jefe de las fuerzas armadas; firma las leyes que aprueba la Gran Asamblea Nacional y tiene capacidad para devolverlas al parlamento para su reconsideración; puede convocar un referéndum sobre ciertos temas relaciones con la Constitución; y decide sobre el miembro de la Gran Asmblea Nacional que se encargará de la formación de gobierno como primer ministro. El presidente es elegido por la Gran Asamblea Nacional para un mandato de siete años. El primer ministro nombra a los miembros del Consejo de ministro y el Consejo de Ministros comparten el poder ejecutivo, ocupándose de competencias tales como la política exterior, defensa, obras públicas, hacienda, aduanas, salud pública, educación, y bienestar social. En general, al igual que en la mayoría de las democraciones europeas, el primer ministro es el líder del partido con mayor representación en el parlamento.

El poder judicial es independiente y está constituido por un sistema de juzgados de primera instancia, la Audiencia Nacional de Apelación y el Tribunal Constitucional. El Trribunal Constitucional entiende sobre cuestiones de compatibilidad de las leyes y los actos administrativos con la Constitución. Puede también hacer las veces de un Tribunal Superior viendo casos contra altos funcionarios públicos. La primera mujer que formó parte del Tribunal Constitucional de Turquía fue nombrada en 1932. El Consejo de Estado es el tribunal administrativo de más alto rango.

El derecho turco está codificado, basándose originalmente en el derecho civil y comercial del sistema suizo, el derecho administrativo del sistema francés y el derecho criminal del sistema italiano.