Rumanía

 

SITUACIÓN

Rumania tiene fronteras al norte con Ucrania, al este con Moldavia, al oeste con Hungría y Yugoslavia, al sur con Bulgaria y al este se encuentra bañada por el Mar Negro. El país se extiende aproximadamente 480 Km. de norte a sur y 640 Km. de este a oeste, con una superficie de 237,500 Km. cuadrados y una población cercana a los 23 millones de habitantes. La capital es Bucarest con cerca de dos millones cien mil habitantes.

 

ADUANA Y DOCUMENTACIÓN

Para los ciudadanos españoles es necesario presentar el pasaporte.
Pueden introducirse, libre de impuestos, 200 cigarrillos o 250 gr. de tabaco, material deportivo, cámara fotográfica y de vídeo y medio litro de colonia. Los objetos de gran valor como joyas y las divisas que excedan la suma de 10,000 dólares norteamericanos, deben declararse en el momento de entrada. Está prohibida la importación de moneda rumana (lei), armas, explosivos, narcóticos y material pornográfico. Por otro lado, está prohibida la exportación de objetos de valor cultural, histórico o artístico.

 

CLIMA

Rumania posee un clima continental con veranos cálidos en el interior y más suaves en las zonas de la costa y en el Delta del Danubio. Los inviernos son prolongados con abundantes lluvias y nieve, especialmente en los Montes Cárpatos. Para quienes viajan a las playas del Mar Negro, la mejor época es de entre junio y septiembre, mientras que la mejor temporada para la práctica de los deportes de nieve es entre diciembre y marzo. La primavera y el otoño se caracterizan por sus suaves temperaturas.

 

SITUACIÓN

La mejor época para visitar Rumania es entre mayo y octubre.
Durante estos meses puede disfrutarse de la mayor parte de atractivos con que cuenta el país.

La primavera es probablemente la estación más bella, sobre todo en las regiones montañosas o en el delta del Danubio.

Los aficionados a los deportes blancos deberían optar por el invierno.

EQUIPO DEL VIAJERO

Es aconsejable viajar con lo adecuado de acuerdo a la estación en que se viaja a Rumania. Sin embargo, nunca viene mal un jersey, un impermeable y un calzado cómodo. En los meses de invierno hay que ir bien abrigado. Por otro lado, las prendas de vestir en Rumania son muy económicas.

 

DIFERENCIA HORARIA

La diferencia horaria es de 2 horas más con respecto al GMT.

 

IDIOMA

La lengua oficial es el rumano, de origen latino. En muchas zonas se habla de forma frecuente el francés, inglés y alemán.

 

RELIGIÓN

La mayoría de los rumanos son cristianos ortodoxos (87 %). Existen también católicos del rito bizantino, luteranos, protestantes, armenios y musulmanes.

 

TRANSPORTE INTERNO:

La red de transportes públicos de Rumania es bastante buena y cubre casi todas las necesidades del país. En Bucarest circulan autobuses, troleibuses y tranvías que llegan a los barrios periféricos. Los billetes pueden adquirirse en los quioscos amarillos de la RATB.
Otro medio muy utilizado es el metro que cuenta con varias líneas operativas desde las 5 de la mañana hasta la medianoche. Los billetes pueden ser de dos o diez viajes, siendo estos últimos más asequibles.

Los taxis son de dos tipos: con taxímetro y sin él. No obstante, en cualquier caso es mejor acordar el precio de antemano porque hay algunos chóferes que no
conectan el taxímetro y después vienen las sorpresas.
El taxi es un medio de transporte que resulta barato para los españoles. En los aeropuertos y hoteles de categoría existen paradas de taxi.

Los vehículos deben mostrar el número de licencia sobre la puerta (ya sean amarillos o blancos).

Para desplazarse entre provincias puede utilizarse el tren en trayectos como:

Bucarest-Timisoara, Bucarest_Brasvo,
Bucarest-Cluj Napoca
Bucarest-Iasi
Bucarest-Constanza
Los precios son realmente asequibles, incluso si se viaja en primera clase.También están los autobuses de la compañía nacional ITA que asegura las conexiones con todo el país.

 

CIRCULACÍÓN

La mayoría de las carreteras rumanas son carreteras nacionales, de un sólo carril por sentido y casí todas pasan por pueblos. Solo hay dos autopistas, de Bucarest a Pitesti y de Bucarest a Constanta. Aúnque están en construcción nuevos tramos, algunas carreteras son todavía deficitarias.
Las velocidades permitidas abarcan los 90 Km./h en carretera y los 50 km./h en poblaciones.

ELECTRICIDAD

La corriente alterna es de 220 voltios a 50 ciclos.


MONEDA Y CAMBIO DE DIVISAS

La moneda nacional es el leu (en plural, lei). Existen monedas de 1, 5, 10, 20, 50 y 100 lei y billetes de 500, 1.000, 5.000, 10.000 y 50.000 lei. El cambio de moneda puede hacerse en los bancos, en las casas de cambio autorizadas y en las recepciones de algunos hoteles. Es recomendable llevar dólares norteamericanos, ya que es la divisa con más aceptación. Los cheques de viaje pueden cambiarse en los bancos sin ningún problema. En cuanto a las tarjetas de crédito se aceptan American Express, Diners, Eurocard, Mastercard y Visa en los principales hoteles y restaurantes y en las empresas de alquiler de vehículos.

 

CORREOS Y TELÉFONOS

El servicio de correos es eficiente y económico. El horario de las oficinas centrales es de 8.00 a 20.00 h. de lunes a sábados. Los domingos están abiertas hasta las 12.00 h.
Para realizar llamadas locales es necesario depositar en las cabinas públicas monedas de 20, 50 ó 100 lei. En cuanto a las llamadas internacionales la mayoría se realizan por operadora, marcando el 971. En los teléfonos en los que se puede marcar directamente, para llamar a España hay que marcar 00, seguido del 34 y del prefijo de la provincia, omitiendo el 9. Para llamar a Rumania desde España hay que marcar 07 esperar tono, seguido del 40, del prefijo de la población y del número del abonado. El prefijo de Bucarest es el 0.

 

FOTOGRAFÍA

Es conveniente viajar con suficientes rollos de película, sobre todo si se utilizan diapositivas, ya que en algunas zonas es difícil conseguir material. Los precios son muy similares a los del resto de Europa.

 

HORARIO COMERCIAL
Los bancos suelen abrir de 9.00 a 12.00 h. de lunes a viernes. Las tiendas suelen estar abiertas de lunes a viernes de 8.00 a 18.00 h. los sábados de 8.00 a 12.00 h. Los domingos cierran. Algunos almacenes y tiendas principales suelen cerrar hasta las 20.00 h.

 

PROPINAS

La propina es facultativa y recomendamos darla siempre y cuando se esté satisfecho con el servicio. Se suele dejar en los restaurantes alrededor de un 10% sobre el valor total de la factura. Maleteros y prestadores de servicios también esperaran una propina.

 

POBLACION:

Los rumanos, que constituyen el 89% de la población, son
descendientes de los pueblos que habitaban la Dacia en tiempos de su conquista por los romanos (hacia el 106 d.C.). Las minorías importantes son los húngaros —que componen un 8% de la población y están asentados principalmente en Transilvania— y los alemanes, que forman un 1,5% de la población y viven la mayoría en el Banato.

Rumania también tiene pequeñas minorías de ucranianos, gitanos, judíos, rusos, serbios, croatas, turcos, búlgaros, tártaros y eslovacos.

 

EDUCACIÓN:

La educación primaria en Rumania es gratuita y obligatoria entre los 6 y 15 años de edad, y la mayoría de los estudiantes eligen continuar su educación a partir de los 16 años. No hay prácticamente analfabetos. El sistema educativo incide mucho en los estudios prácticos y técnicos.

 

PAISAJE:

La ideal posición geográfica de RUMANIA - que se encuentra a medio camino entre el PoIo Norte y el Ecuador y cuenta, pues, con un clima templado continentaI -, más la distribución armoniosa de su relieve - un 31% montañas, un 36% colinas y mesetas y un 33% lIanuras - motivan un panorama que se despliega desde el 0 m de la Costa del Mar Negro hasta los 2.544 metros de altitud del pico Moldoveanu en los montes Fagaras, así como la presencia de innumerables monumentos naturales.

El territorio nacional, cubierto total o parcialmente por aguas marinas en el paleozoico inferior, encierra en la actualidad depósitos fosilíferos, montes de orogénesis herciniana (Macin, de hace 400 millones de años), circos glaciales y glaciares, la cadena más larga de montes volcánicos de Europa (Oas-Harghita) y la tierra más joven del continente (el Delta del Danubio).

Los monumentos de la naturaleza, protegidos instintiva y empíricamente a lo largo de los siglos, centraron la atención y el interés de los científicos en los primeros años de este siglo.

Como resultado de las leyes y medidas adoptadas al respecto, los Parques Nacionales de los Montes Retezat y Pietrosul Mare y la reserva de Rowca-Letea del Delta del Danubio fueron galardonados con diplomas de honor. Por otra parte, el proyecto internaciorial HOMBRE-BlOSFERA contiene medidas especiales de protección del Delta.

 

CULTURA:

Bien sea por las leyendas del Conde Drácula o por sus verdaderas historias, el pasado de Rumania siempre fue apasionante.

Su herencia cobra vida cuando uno visita los castillos con garitas y las iglesias de madera con sus techos altos en Transilvania, admira los tesoros artísticos en los monasterios de Bucovina, que datan del siglo XVI, o escticha, hechizado, la "Rapsodia rumana" del compositor George Enescu, quien se hace el intérprete brillante de los temas folklóricos.

Más que todo, la antigua Roma ejerció la influencia más decisiva sobre el desarrollo del país.

Desde 600 000 años a.J. han sido habitadas las montañas de los Cárpatos.

Aunque ya había colonias griegas en la costa del Mar Negro en el siglo VI a.J., el primer reino centralizado fue el de un pueblo de Tracia llamado los Dacios. Esta civilización dacia alcanzó su apogeo bajo el reino de Decébalus, quien fue finalmente derrocado por las legiones romanas del Emperador Trajano en el año 106.

Luego siguieron la colonización romana y los matrimonios mixtos y la población se convirtió al cristianismo.

En el año 271, las Legiones se retiraron y fueron entonces 1 000 años de invasiones esporádicas, seguidas por más siglos aún de agresión turca y rusa. De una manera u otra, pasaron por encima de la civilización daco-romana, y el caluroso patrimonio latino ancestral de Rumania sobrevivió.

Después de la muerte de Miguel el Valiente en 1601, siguieron dos siglos y medio de conflictos, durante los cuales poco a poco nació un sentido rumano de nación.

En 1859, los dos principados de Valaquia y Moldavia se unieron, y se denominaron Rumania a partir de 1862. El país se convirtio en una monarquía en 1881 y sólo fue en 1918 que se realizó la unión entre las provincias rumanas históricas. Después de 1945, los Rusos destituyeron al rey e instalaron el comunismo.

Luego, la revolución de diciembre de 1989 puso nuevamente y con firmeza a Rumania en la Europa democrática.

El resultado más obvio de aquello es que la amabilidad y la generosidad ancestrales de los Rumanos se reafirmaron, lo que los visitantes apreciarán rápidamente.

 

GASTRONOMÍA:

La gastronomía de un país es, en cierta medida, la imagen de su geografía y de su historia. En el arte culinario rumano se refleja una naturaleza extremadamente generosa que es fértil en cualquier zona geográfica. Las llanuras dan el trigo, la remolacha, el guisante y la zanahoria, la col y los pimientos, los tomates y las berenjenas. Las colinas el maíz, las patatas, pero también la uva y la fruta. Los montes, repletos de rebaños de ovejas y de manadas de ganado, ofrecen leche, quesos, carnes. Toda el área nacional de Rumania, ganado y pescado de todo tipo. Siempre se comió bien en esta parte del mundo y los extranjeros que pasaron por aquí a lo largo del tiempo dejaron muchos testimonios de la hospitalidad rumana.

Para que el huésped se encuentre "como en su casa», hay que convidarle. No en balde palabras tales como: hospitalidad, huésped, hospedaje se emparientan con la palabra rumana "ôspit", que quiere decir festín, comida opulenta, banqueta. ¡Vengan, pues, a comer a la rumana! De momento, a través de estas páginas, donde descubrirán tanto los platos típicos, como las bebidas que suelen acompañarlos, ya que Rumania es también un famoso país vitícola.

Vinos: Los viñedos ciñen toda Rumania al igual que un cirturón, justificando plenamente su fama de "país de los vinos". Hacia el norte de Moldavia se encuentran las colinas con los célebres "viñedos de Cotnari"

En el mismísimo corazón de Moldavia se extiende, en lo alto de sus siete colinas, la ciudad de tasi, símbolo de la cultura rumana y antigua capital de los vaivodas. A su alrededor, las colinas están cubiertas de viñedos, los del centro viticola de Copou y Bucium.

Vinos sobresalientes tales como: Feteasca alba y Aligoté, Riesling y Muscat Ottonel tienen su origen en los viñedos de Bucium. También aquí se hace la champaña "Bucium", obtenida por el método" Astispumante", del mosto que sale de por sí de las uvas de Muscat Ottonel. Es un licor que cuenta con un aroma suave, típico de esta variedad.

Un poco más al sur, cerca del río Prut, se encuentra otro viñedo famoso, el de Husi. Sus estrellas son Busuíoaca de Bohotin - sin igual como aroma y finura-y Zghihara hermana gemela de Fráncusa - procedentes, las dos, de esta zona.

Mucho más que en cualquier otra provincia del país, en Moldavia se han conservado y mejorado antiguas variedades rumanas de vinos, salvadas del desastre que produjo la filoxera. El vino tinto llamado Babeasca neagrá lo dan los viñedos de Nicorestí y Pancíu, mientras que los de Odobesti dan el célebre vino blanco y suave, en cuya etiqueta está escrito Galbena de Odobesti

Al entrar en los viñedos de Valaquia, la "artillería pesada" de Bachus sale a su encuentro. En Valea Cálugáreascá o en Urlati comprenderemos mejor que en cualquier otro sitio lo que significa obra maestra líquida, llevando nombres como: Cabernet Sauvignon, Merlot o Feteascá neagrá.

El primero tiene un color rojo muy intenso y una fuerza... aterciopelada, virtudes adquiridas después de haber pasado 20 años, poco más o menos, en toneles de madera de roble o bien en botellas.

El Cabernet-Sauvignon, así como el Feteasca neagrá, son ideales para acompañar platos de caza.

VLAD TEPES

La llegada de un grupo de señores del país rumano que traían consigo un cetro, hizo que muchos habitantes de la ciudad de Núrnberg afrontaran el frío de la mañana del 8 de febrero de 1431 para poder presenciar un importante acontecimiento histórico: el emperador Segismundo de Luxemburgo concedía el título de príncipe del país rumano a Vlad, que vivía en su corte desde hacía 8 años.

Ese mismo día, el emperador Segismundo impuso a su favorito un collar cuyo medallón tenía grabado un dragón, signo de los Caballeros de la Orden cuyo nombre era el del fabuloso animal mitológico...
El símbolo del dragón (Dracul) ha acompañado desde entonces los pasos de la saga de vovoidas rumanos descendientes del príncipe Vlad. A la espera de subir al trono, Vlad, junto con su familia, se retira a Transilvania, a Sighisoara, donde acuña monedas; en las dos primeras emisiones Vlad usa como emblema el sello del dragón.
La lengua rumana (derivada del latín) denomina al poseedor del dragón "Dracul-Dracula" (del latín "Draco-Draconis"). Asimismo siendo "Drac" demonio, sinónimo de "Diavol", diablo, este pasó a ser el apellido de los descendientes de la familia, entre los cuales encontramos a Vlad en la segunda generación.

Este vive su infancia en Sighisoara, cae preso de los turcos y es retenido durante varios años, se traslada a Moldavia y, después de vivir algunos años en la corte del regente de Hungría, el noble rumano Juan de Hunedoara (con cuya hija se casará) sube al trono del País rumano el 22 de agosto de 1456.